El Río Breogán celebrará su sexagésimo aniversario en la elite del baloncesto español después de haber rubricado una temporada que puede calificarse como sobresaliente, a juzgar por los resultados obtenidos y por el juego desarrollado, que encandiló a la afición. El conjunto celeste arrancó la Liga Endesa el 4 de octubre en Lleida con un único objetivo, la permanencia. Y esta la rubricó de foma virtual el 26 de abril, en la jornada 28, con una brillantísima victoria ante el Joventut en el Pazo. Fue el duodécimo laurel del curso para una escuadra de Lugo que finalmente visó un fenomenal balance: 15-19. Luis Casimiro resumió con una única palabra la campaña que acaba de concluir en una entrevista que concedió esta misma semana a El Progreso: 'Tranquilidad'. Ciertamente, la nave lucense nunca estuvo al borde del naufragio, aunque sí hubo algunos momentos de mares embravecidos en medio de una plácida travesía. La competición le dio un sopapo de salida a un Río Breogán que había hecho una buena pretemporada —acrecentó sus vitrinas con su 16º Copa Galicia—. El Lleida, más enérgico e intenso, lo derrotó con claridad en el debut (87-68). Tras caer en casa contra un gran Valencia (90-113), se produjo el primer punto de inflexión del curso, con un triunfo en Zaragoza (84-88); este sirvió para disipar las dudas en el entorno y generar confianza a la plantilla, que presentaba seis caras nuevas. Los lucenses, de hecho, hicieron trabajar de lo lindo al Barça en el Palau en el partido siguiente (100-85). El cuadro celeste rubricó tres bodas y un funeral en su mejor mes en cuanto a resultados. El Pazo asistió a dos sólidos triunfos frente a rivales de lo que entonces era 'su Liga', el Granada (95-74) y el San Pablo Burgos (105-78). Y lo hizo con valor añadido, tras conseguir diferencias muy abultadas de cara al siempre puñetero average. La derrota en Lugo ante el Gran Canaria (81-92) supuso una decepción porque el cuadro canario no demostró ser superior, pero sacó provecho del mal inicio local. Poco tiempo hubo para lamentos, ya que acto seguido un imperial Río Breogán quebró su maleficio en la siempre complicada cancha del Ucam Murcia (83-96). El primer parón de la competicón no le sentó bien a los de Luis Casimiro, que cayeron en cuatro de los cinco duelos que jugaron hasta el ocaso de 2025, además encajando muchos puntos, con lo que comenzó un sambenito que le costó soltar: su mala defensa. Lo cierto es que los celestes hincaron la rodilla en Girona (103-80), de forma contundente en el marcador y en el juego, en Badalona (83-75) y en casa contra el Tenerife (96-108) y Baskonia (100-103). Un triplazo de Luwawu-Cabarrot sentenció a los lucenses un día que el breoganismo acabó frustrado por el infortunado arbitraje sufrido ante el cuadro vasco. La victoria ante el Bilbao fue un regalo de Navidad para los fieles del Pazo en un duelo tan memorable como emocionante (100-99). El amanecer de 2026 fue excelente para el Río Breogán, pues fulminó al poderoso Unicaja en la ribera del Miño con un soberbio juego (98-82). Tras caer en Manresa en un choque en el que claramente fue de menos a más (104-99), se reencontró con una victoria de muchos quilates en Andorra. Un triplazo ganador de Alonso la visó tras un ejercicio de fe de los visitantes, que remontaron
Noticias del club · 2 MIN LECTURA
Río Breogán celebra su sexagésimo aniversario con una temporada sobresaliente
·2026-06-08·2 MIN LECTURA
